El otro día...
...Un conocido me contó la historia acerca de una de sus Ex que siempre le decía: "si me eres infiel te dejo", insistía e insistía en esto cada mañana. Un buen día, él se fue a la cama con otra persona asegurándose de dejar la puerta abierta, para que al llegar su novia lo encontrase en pleno acto.
Efectivamente, los vio en el acto y ella le reprochó: ¿como pudiste? y él le dijo "o te desnudas y te metes en la cama, o me dejas"; ella se desnudo y se metió en la cama.
En fin; aveces lo que decimos no es congruente con lo que hacemos.
sábado, 30 de abril de 2011
martes, 26 de abril de 2011
Como si no pasara nada

El otro día...
... Tuve una de esas reuniones que dan dolor de cabeza, causada por lo que dijo un cuarto acerca de lo que le comentó un tercero. Y es que es muy común ir por la vida diciendo y desdiciendo según nuestro antojo o conveniencia como si no pasara nada; la verdad es que es injusto y poco maduro decir lo que te apetezca e huir a las consecuencias.
en fin; el que dice lo que quiere, oye lo que no quiere.
Por sentado

El otro día...
... leí la historia de una familia que fue al acuario y, como le estaban dando mantenimiento, no habían peces. La verdad que es muy común dar por sentado las cosas; es normal esperar ver peces en un acuario, animales en el zoológico o negros en África. Sin embargo no siempre es así, amenudo nos encontramos con vitrinas solitarias, jaulas desiertas y tribus abandonadas.
Un caso especial es la iglesia, donde vamos esperando encontrar a Dios en el centro de ella; y frecuentemente nos encontramos con otras personas como su centro. Lo triste es que fácilmente nos decepcionamos por un acuario vacío, pero una iglesia sin Dios como el centro ya es parte de la rutina.
en fin; no demos las cosas por sentado.
viernes, 22 de abril de 2011
Mi zoológico favorito

El otro día...
...el domingo, visité mi zoológico favorito. Recién me di cuenta que voy muy frecuentemente; tiene una fauna muy variada: tiene monos que imitan todas las gracias de los demás, gallinas que solo saben correr y como si no tuvieran cabeza, pavos y pavas reales que andan pavoneándose por cada ricón.
De verdad disfruto mucho ver a las hienas reir, a los hurones robar lo que es de otros, a las serpientes arrastrarse y los lobos disfrazarte de ovejas. Sin embargo el animal que más me divierte es el leoncito; que cree que la jungla es suya, pero no se da cuenta que vive en cuatro barrotes y que todos vemos su impotencia.
en fin; me encanta el zoológico.
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