
El otro día...
... Tuve una de esas reuniones que dan dolor de cabeza, causada por lo que dijo un cuarto acerca de lo que le comentó un tercero. Y es que es muy común ir por la vida diciendo y desdiciendo según nuestro antojo o conveniencia como si no pasara nada; la verdad es que es injusto y poco maduro decir lo que te apetezca e huir a las consecuencias.
en fin; el que dice lo que quiere, oye lo que no quiere.
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