El otro día...
... Contemplaba la ley, creada supuestamente para mantener el órden público; pero todos saben que esta ley trae desorden, muertes, suicidios, asesinatos, protestas, protestantes y antiprotestantes. La ley infringiendo la ley. Me declaro culpable, innegablemente culpable de amarte con alboroto, te quererte sin mesura, de meterme en contra via y disfrutar tus besos. me declaro culpable.
La verdad es que si fueran a sentenciarme a un día de prisión por cada beso, cada abrazo que te di, cada momento junto a ti, cada mirada, los te quieros, las sonrisas, las sesiones de estudio... entonces mi pena seria de siete cadenas perpetuas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario